Las personas que hacen posible el Programa de Ocio inclusivo de TJP son, en su inmensa mayoría, voluntarios y voluntarias de edades similares a los chicos y chicas que participan en las actividades.
Esto no es un hecho al azar, sino que algo totalmente deliberado y programado para sembrar espacios y actividades de relación con iguales y no solo entre personas con discapacidad intelectual.
De esta manera, se fomenta las relaciones personales bidireccionales, dónde los y las voluntarias no solo apoyan o acompañan a quienes participan en las salidas de ocio, sino que además establecen lazos de amistad.
Por otra parte, la relación de las personas voluntarias con las familias también es esencial, estableciéndose relaciones de confianza y colaboración mutua.
Para TJP, el voluntariado es un pilar fundamental y, por tanto, se fomenta su participación, adaptándonos, según su disponibilidad, en la planificación, organización y evaluación de las actividades.
Así pues, las personas voluntarias son fundamentales para el desarrollo y organización de las salidas de ocio y el programa vacacional. Sin ellos y ellas no sería posible.